La
casa donde Teresa nació y pasó su infancia ,ya no
es casa: la convirtieron en iglesia. Entrando el siglo XVII, cien
años desde el nacimiento de Teresa. Los restos del edificio
fueron comprados por los Carmelitas que levantaron una iglesia.
Esta iglesia se llama "La Santa". La habitación
donde nació Teresa, está hoy convertida en una capilla
barroca, toda llena por el resplandor de una imagen tallada por
Gregorio Hernández que representa a Santa Teresa de rodillas
rezando en actitud extática.
Nada queda del viejo caserón. Dicen los papeles que amplios
pasillos rodeaban un patio central; y que a los pasillos daban
ventanucos protegidos con rejas forjadas. Entraba luz escasa,
había que defenderse del frió invernal: los cristales
apenas existían y se suplían con celosías
de tablas o de telas. Los dormitorios y el salón , llamado
"estrado" estaban enlosados con grandes baldosas. En
el estrado se ponían cojines para asiento, sobre los cuales
mujeres y niños se sentaban con las piernas cruzadas, al
estilo actual de los árabes. Disponía de mobiliario
noble, esteras de cuero repujadas, candelabros de hierro, arcones
de roble, en cuyo fondo reposaban ropas elegantes y perfumadas.
En los corrales criaban gallinas y otros animales domésticos.
Las cuadras eran dependencias mimadas; que además de mulas
de tiro alojaban buenos caballos.