Aún no había cumplido Teresa
de Ahumada la edad de 14 años, cuando tuvo que soportar
la penosa experiencia de la perdida de su madre en unos momentos
en que tanto la necesitaba; ella misma nos lo manifiesta en el
libro e su vida: "Como yo comencé a entender lo que
había pedido, afligida fuime a una imagen de nuestra Señora
y supliquéla fuese mi madre, con muchas lágrimas".
Ocurría esto a finales del otoño
de 1.528, ante una imagen que se veneraba en la iglesia del hospital
de San, Lázaro, situado en "la embocadura del puente
sobre el rió Adaja (V.Martín Carramolino, historia
de Avila,571), en el que se curaba la enfermedad de la lepra y
otras de carácter infeccioso.
Se conocía esta imagen con el título
de VIRGEN DE LA CARIDAD, y estuvo ligada siempre a la vida de
Teresa de Ahumada, pues, como ella misma añade, "pareceme
que aunque se hizo con simpleza, que me ha valido; porque conocidamente
he hallado a esta Virgen soberana en cuanto me he encomendado
a ella". (V.1,7)
Desaparecido el Hospital de S. Lázaro,
se mantuvo por algún tiempo la Ermita; pero, al correr
los tiempos, fue deteriorándose hasta amenazar ruina; con
este motivo la imagen de la Virgen de la Caridad fue trasladada
a la S.A.I. Catedral, juntamente con la efigie de San Lázaro.
La imagen de la Virgen de la Caridad, a
partir de la canonización de Santa Teresa, quedó
vinculada a las fiestas de la Santa Carmelita, y, todos los años
en memoria de la visita realizada por Teresa de Ahumada a la iglesia
de San Lázaro para pedir a la Virgen de la Caridad, que
hiciera las veces de la madre que acababa de perder, mientras
estuvo abierta la Ermita, era llevada la imagen a la S.A.I. Catedral
en la tarde del día 14 y, al día siguiente el Excmo.
Cabildo Catedral la acompañaba en procesión hasta
la iglesia de la Santa, donde se celebraba la fiesta; por la tarde
el patronato de Santa Teresa devolvía profesionalmente
la imagen de la Virgen de la Caridad a su Ermita.
Cuando la Ermita fue cerrada al culto, la
imagen de la Virgen de la Caridad y de S. Lázaro fueron
trasladadas a la Catedral , donde la Virgen de la Caridad fue
expuesta al público y seguía vinculada a las fiestas
de Santa Teresa, que desde entonces se celebró en la Catedral,
a la que trasladaban el día 14 por la tarde, desde la iglesia
de los P.P. Carmelitas, la imagen de la Santa, la cual permanece
en este primer templo junto con la imagen de la Virgen de la Caridad,
para presidir la solemne función eucarística en
la mañana del día 15, y terminada esta, salir ambas
imágenes procesionalmente hasta la iglesia de los P.P.
Carmelitas, donde quedan expuestas durante todo el día.